Bety Dañina Barcelona

Oct 19

(via fonchi)


Oct 7

—Amsterdam

mandamos princesa al disney del faso. 


Sep 30

—llegar a Roma un domingo de verano por la tarde.

empezaba el fin del viaje. la noche anterior habíamos salido de fiestas en Monte Cerignone y terminamos doblados. posta. una cosa seria. entramos a gachas, a ese nivel. 

yo, además, con o sin resaca, en Roma tenía que trabajar. fue lo peor. no trabajar, ahí ya estaba repuesta. lo peor fue la resaca malísima todo el viaje de horas en auto. igual, nada, nos divertimos nivel magia. 

bailamos mucho en el bar dello sport.

>

> el alcohol es un poco espiritismo.


Aug 18
este domingo leeré aquí de las viejas aventuras de Fille Putain.
en este momento me encuentro remixando.
me deseo el mejor de los dj set.

este domingo leeré aquí de las viejas aventuras de Fille Putain.

en este momento me encuentro remixando.

me deseo el mejor de los dj set.


Aug 4
día 33-35 —Gabbiano

les presento a Gabbiano, finalmente. fuimos el martes después de la playa, bien hambriados y nos matamos. les digo, siempre un placer. estaba Pascual padre dando vueltas que nos hace morir de la risa. te toquetea cuando habla, pero bien, con afecto, y hace bromas que cada uno entiende distinto. creo que en un momento nos jodía que éramos dos parejas jóvenes y lalalá y entonces Tito le mostró la alianza y Pascual se deshizo de la emoción diciendo «bravo, bravo».
entre el sol y la comilona finalmente nos acostamos muy temprano y al día siguiente nos levantamos a una hora ridículamente tarde para el caso. de modo que hablé con Magalí para arreglar una cena y después nos fuimos a San Marino al supermercado. lo que pasa es que 4 adultos, acostumbrada yo a cocinar para 2 que encima últimamente estábamos frugales, pienso que la comida desaparece de la heladera y de la alacena y que si no te llevás carrito repleto, a los dos o tres días te ves nuevamente en dirección al mercado. es de locos.
Tito está muy aficionado a los fuegos. en este momento, por ejemplo, lo escucho hachar troncos en el jardín. creo que hay algo de la brutalidad de la madera y el fuego que lo llama mucho. el olor a humo le queda impregnado al pelo no importa cuán perfumado sea el shampoo. lo entiendo perfecto, a mi me llama mucho, por ejemplo, la brutalidad de saltar y correr y todo lo que es fuerza de piernas. como que poco a poco vas viendo que hay cosas que al cuerpo le son más cómodas y cebantes que otras, que le resultan más naturales. me genera mucho rechazo físico todo lo que es tren superior, abdominales, brazos, etc. en cambio me es apasionante y me re entusiasma todo lo que tiene que ver con la tracción. los cuádriceps directamente me generan hipnosis corporal. 
todo esto viene a cuento de que hoy fui a nadar. desde los 10 años que no nadaba. esto es, que no iba a una pileta a hacer largos de crawl —que es lo que siempre de chica me gustó nadar. creo que hice poco más de 1000 metros y casi me ahogo, pero igual me vino toda una memoria muy grosa, de cómo dar la vueltita esa que me re copaba al llegar al borde para volver y cómo es la patada, la brazada, la respiración. nunca me incentivaron, me parece, pero creo que era una buena nadadora porque me ganaba mis cintitas en los torneos de la primaria. también es cierto que soy la única que tiene fotos en la pileta, en clases de natación, pero no me acuerdo si es que era la única que iba o qué. tengo unas buenísimas con cara de pilla y gorro de goma en composé con el traje de baño.
no sé si lo mío es nadar. tengo que seguir testeando el asunto. tal vez como algo para hacer una vez por semana o algo así. tengo que reconocer que al momento es la cosa que incluye brazos que menos incomodidad me generó y supongo que puede aportar mucho a mi espalda y mis cervicales, pero me faltó la música y no vi a nadie nadando con mp3 sumergibles —habrá alguna razón?
Magalí nada muy zarpado. o sea, es una mina grande y nadó 90 minutos sin parar. me pareció fascinante y quiero eso a su edad. 
N. que sabe mucho de todo el tema cuerpo, estando yo muy dolorida de la espalda, incómoda y chota, la semana de los pasajes a Buenos Aires y del diseño del itinerario final —que me estresó en buen grado porque coordinar todos los movimientos y reservas y además comprar pasajes y más pasajes y alquilar pisos y ver cómo la cuenta bancaria va menguando, dios mío, pocas cosas me ponen tan del orto e insegura, esto es: gastar plata de a montones. soy muy austera, jamás compro grandes cosas y los gastos importantes me llevan mucha meditación—. cuestión que N. me dijo que tenía todo lo que es cervical seriamente comprometido y hablando así un poco del cuerpo y malestares me dice si nunca pensé o ahondé en la posibilidad de que mis náuseas fueran por este temita de la espalda tan tensa. y me dejó pensando.
al irnos de Gabbiano la otra noche —retomo— vimos un flyer pegado que decía «Dolce Gabbiano» y abajo una foto de un dj y después una breve explicación al respecto, que la casa de dulces y postres que está en otro pueblo por acá cerca cumple 2 años y el sábado hay una fiesta en celebración —atenti— con música en vivo y dolci para todos. mucha emoción. ya reservamos nuestras agendas.
ayer a la noche, en cambio, fuimos a comer a la osteria Clementina de Monte Cerignone. de ahí fueron los tagliatelle al tartufo nero y de postre un semifreddo al porto. la verdad, impecable. fuimos con Magalí y Charlie y nos tomamos nuestros buenos vinos, de modo que al volver a casa tomamos el jagermeister digestivo, que después fueron dos y después más y terminó todo en unos sets muy manijas los 4 repiqueteando en el living oscurecido a tales fines. 
acá es donde viene lo cebado. como uno de los sets que pusimos es uno que yo usaba para correr, me puso muy en órbita —pero muy. podría haber salido a correr en plena noche si me dejaban, pero como no podía, salté como una endemoniada poseída.  pensé en que si lo podía correr, tranquilamente lo podía repiquetear entero, seguido y sin parar, con exigencias aeróbicas digamos.
y dicho y hecho.

día 33-35 —Gabbiano

les presento a Gabbiano, finalmente. fuimos el martes después de la playa, bien hambriados y nos matamos. les digo, siempre un placer. estaba Pascual padre dando vueltas que nos hace morir de la risa. te toquetea cuando habla, pero bien, con afecto, y hace bromas que cada uno entiende distinto. creo que en un momento nos jodía que éramos dos parejas jóvenes y lalalá y entonces Tito le mostró la alianza y Pascual se deshizo de la emoción diciendo «bravo, bravo».

entre el sol y la comilona finalmente nos acostamos muy temprano y al día siguiente nos levantamos a una hora ridículamente tarde para el caso. de modo que hablé con Magalí para arreglar una cena y después nos fuimos a San Marino al supermercado. lo que pasa es que 4 adultos, acostumbrada yo a cocinar para 2 que encima últimamente estábamos frugales, pienso que la comida desaparece de la heladera y de la alacena y que si no te llevás carrito repleto, a los dos o tres días te ves nuevamente en dirección al mercado. es de locos.

Tito está muy aficionado a los fuegos. en este momento, por ejemplo, lo escucho hachar troncos en el jardín. creo que hay algo de la brutalidad de la madera y el fuego que lo llama mucho. el olor a humo le queda impregnado al pelo no importa cuán perfumado sea el shampoo. lo entiendo perfecto, a mi me llama mucho, por ejemplo, la brutalidad de saltar y correr y todo lo que es fuerza de piernas. como que poco a poco vas viendo que hay cosas que al cuerpo le son más cómodas y cebantes que otras, que le resultan más naturales. me genera mucho rechazo físico todo lo que es tren superior, abdominales, brazos, etc. en cambio me es apasionante y me re entusiasma todo lo que tiene que ver con la tracción. los cuádriceps directamente me generan hipnosis corporal. 

todo esto viene a cuento de que hoy fui a nadar. desde los 10 años que no nadaba. esto es, que no iba a una pileta a hacer largos de crawl —que es lo que siempre de chica me gustó nadar. creo que hice poco más de 1000 metros y casi me ahogo, pero igual me vino toda una memoria muy grosa, de cómo dar la vueltita esa que me re copaba al llegar al borde para volver y cómo es la patada, la brazada, la respiración. nunca me incentivaron, me parece, pero creo que era una buena nadadora porque me ganaba mis cintitas en los torneos de la primaria. también es cierto que soy la única que tiene fotos en la pileta, en clases de natación, pero no me acuerdo si es que era la única que iba o qué. tengo unas buenísimas con cara de pilla y gorro de goma en composé con el traje de baño.

no sé si lo mío es nadar. tengo que seguir testeando el asunto. tal vez como algo para hacer una vez por semana o algo así. tengo que reconocer que al momento es la cosa que incluye brazos que menos incomodidad me generó y supongo que puede aportar mucho a mi espalda y mis cervicales, pero me faltó la música y no vi a nadie nadando con mp3 sumergibles —habrá alguna razón?

Magalí nada muy zarpado. o sea, es una mina grande y nadó 90 minutos sin parar. me pareció fascinante y quiero eso a su edad. 

N. que sabe mucho de todo el tema cuerpo, estando yo muy dolorida de la espalda, incómoda y chota, la semana de los pasajes a Buenos Aires y del diseño del itinerario final —que me estresó en buen grado porque coordinar todos los movimientos y reservas y además comprar pasajes y más pasajes y alquilar pisos y ver cómo la cuenta bancaria va menguando, dios mío, pocas cosas me ponen tan del orto e insegura, esto es: gastar plata de a montones. soy muy austera, jamás compro grandes cosas y los gastos importantes me llevan mucha meditación—. cuestión que N. me dijo que tenía todo lo que es cervical seriamente comprometido y hablando así un poco del cuerpo y malestares me dice si nunca pensé o ahondé en la posibilidad de que mis náuseas fueran por este temita de la espalda tan tensa. y me dejó pensando.

al irnos de Gabbiano la otra noche —retomo— vimos un flyer pegado que decía «Dolce Gabbiano» y abajo una foto de un dj y después una breve explicación al respecto, que la casa de dulces y postres que está en otro pueblo por acá cerca cumple 2 años y el sábado hay una fiesta en celebración —atenti— con música en vivo y dolci para todos. mucha emoción. ya reservamos nuestras agendas.

ayer a la noche, en cambio, fuimos a comer a la osteria Clementina de Monte Cerignone. de ahí fueron los tagliatelle al tartufo nero y de postre un semifreddo al porto. la verdad, impecable. fuimos con Magalí y Charlie y nos tomamos nuestros buenos vinos, de modo que al volver a casa tomamos el jagermeister digestivo, que después fueron dos y después más y terminó todo en unos sets muy manijas los 4 repiqueteando en el living oscurecido a tales fines. 

acá es donde viene lo cebado. como uno de los sets que pusimos es uno que yo usaba para correr, me puso muy en órbita —pero muy. podría haber salido a correr en plena noche si me dejaban, pero como no podía, salté como una endemoniada poseída.  pensé en que si lo podía correr, tranquilamente lo podía repiquetear entero, seguido y sin parar, con exigencias aeróbicas digamos.

y dicho y hecho.


Jul 30

excursus

iba a escribir de esta semana y sobre tener el pasaje de vuelta y todo ya definido y programado.

pero me puse mis cumbias viejas y mis boleros y ya fue.

me viene al cuerpo toda otra que cosa que nada que ver, de otra era, que ahora recuerdo tan trash e inocente al mismo tiempo que es raro, porque me acuerdo y me doy tanta ternura pero al mismo tiempo era tan poco tierno todo lo que pasaba, tan el contrario, sórdido y duro como el gusto a sangre en la boca.

creo que ayer a la noche antes de quedarme dormida me acordé del pánico, la inquietud permanente y la profunda sensación de inseguridad y tragedia con la que convivía. 

había tufo a bailanta ahí y cosas de negros, triángulos pasionales y amigas traicioneras, malas gatas, corridas y violencia y a ver quién tenía el llanto más largo. había alcohol en jarra y papeles en el corpiño de encaje, desfachatez y unas botas texanas doradas que usé hasta morir. tenía mi bling-bling que tiraba magia y mucho animal print —my own personal La Matanza en el corazón.

era muy un delirio todo también. me daba el cuero para la noche y la locura y no me daba para el romance de verdad, fuera de la ficción.

estaba curtida, sí, pero mal y lloraba con cumbias mi mal de amor.

*

y Tito, siempre tan sensible, me dice «pero qué maricones que son, por favor».


Jul 28
día 29 —Misano Adriático

el lunes fuimos a la playa aunque estuvo de a ratos nublados y yo, por ejemplo, ni me acerqué al agua. medio que había viento y un poco de fresquete.
esto era lo que les contaba antes que si no alquilás reposera y sombrilla, medio que en la playa no te podés quedar porque no te dejan superficie.
llevamos piadinas —son como unas tortillas, pero con un tenor graso bastante más importante y se comen con todo, dulce o salado. hice de prosciutto dolce y cotto, con gorgonzola, palta y tomate. fueron un éxito y como las llevamos en una bolsa térmica dentro de una heladerita que encontré acá, llegaron frescas.
en la heladerita también llevamos cachaça, hielo, limoncitos y naranjas, pajitas de colores, azúcar y mortero —solamente el palo. vasos nos olvidamos pero después conseguimos.
nos agarramos una borrachera soleada muy alegre y festiva y después dormimos la siesta en una fila india de reposeras.
al despertar nos queríamos comer un mamut a las grasas saturadas, así que nos dirigimos directo a Gabbiano y pedimos tagliatelle al ragú, ravioli burro e salvia, tortellinis y gnocchi piccoli al pomodoro.
como si fuera poco, después pedimos una pizza quattro formaggi.
y helados y pannacotta.
y desde entonces no pude correr porque llovió todos los días. 
—sálvese quien pueda.

día 29 —Misano Adriático

el lunes fuimos a la playa aunque estuvo de a ratos nublados y yo, por ejemplo, ni me acerqué al agua. medio que había viento y un poco de fresquete.

esto era lo que les contaba antes que si no alquilás reposera y sombrilla, medio que en la playa no te podés quedar porque no te dejan superficie.

llevamos piadinas —son como unas tortillas, pero con un tenor graso bastante más importante y se comen con todo, dulce o salado. hice de prosciutto dolce y cotto, con gorgonzola, palta y tomate. fueron un éxito y como las llevamos en una bolsa térmica dentro de una heladerita que encontré acá, llegaron frescas.

en la heladerita también llevamos cachaça, hielo, limoncitos y naranjas, pajitas de colores, azúcar y mortero —solamente el palo. vasos nos olvidamos pero después conseguimos.

nos agarramos una borrachera soleada muy alegre y festiva y después dormimos la siesta en una fila india de reposeras.

al despertar nos queríamos comer un mamut a las grasas saturadas, así que nos dirigimos directo a Gabbiano y pedimos tagliatelle al ragú, ravioli burro e salvia, tortellinis y gnocchi piccoli al pomodoro.

como si fuera poco, después pedimos una pizza quattro formaggi.

y helados y pannacotta.

y desde entonces no pude correr porque llovió todos los días. 

—sálvese quien pueda.


Jul 27
tumblr tiene cosas muy precarias aún.
en fin.

tumblr tiene cosas muy precarias aún.

en fin.


día 27-28 —Lapin á la Saintongeaise 
 
lo iba a hacer E. pero se fue antes de poder cocinarlo, así que me quedó la responsabilidad de bien utilizar el Sauternes 2005 que estaba abierto. 
lo iba a hacer el domingo, día 27, pero después decidimos ir a una fiesta en un lugar que finalmente no fue porque cuando nos levantamos estaba re nublado y llovía y no daba. lo que decidimos hacer entonces fue almorzar en Gabbiano —no les exagero si les digo que estamos yendo onda día por medio—, después vimos películas y mientras todos se iban a dormir, me puse las calzas y las zapatillas y me fui a correr como una descocida. corrí muy bien y estaba nublado y fresquito, me hace muy feliz cuando todo se da y me pone de pésimo humor cuando hay bichos o me duele un pie, cualquier contratiempo me violenta en lo más profundo.
finalmente el lunes a la noche hice el bendito conejo y me quedó increíblemente rico y sabroso y de rechupete. la preparación incluye un flambeado, lo que me entusiasmó como una colegiala.
me autoasombro un montón últimamente.

día 27-28 —Lapin á la Saintongeaise 

 

lo iba a hacer E. pero se fue antes de poder cocinarlo, así que me quedó la responsabilidad de bien utilizar el Sauternes 2005 que estaba abierto. 

lo iba a hacer el domingo, día 27, pero después decidimos ir a una fiesta en un lugar que finalmente no fue porque cuando nos levantamos estaba re nublado y llovía y no daba. lo que decidimos hacer entonces fue almorzar en Gabbiano —no les exagero si les digo que estamos yendo onda día por medio—, después vimos películas y mientras todos se iban a dormir, me puse las calzas y las zapatillas y me fui a correr como una descocida. corrí muy bien y estaba nublado y fresquito, me hace muy feliz cuando todo se da y me pone de pésimo humor cuando hay bichos o me duele un pie, cualquier contratiempo me violenta en lo más profundo.

finalmente el lunes a la noche hice el bendito conejo y me quedó increíblemente rico y sabroso y de rechupete. la preparación incluye un flambeado, lo que me entusiasmó como una colegiala.

me autoasombro un montón últimamente.


día 26 —una cena para once

siendo la última noche de E. en Monte Cerignone, decidimos dar una cena para los amigos que vacacionan por aquí todos los años. sumamos once en total y por este motivos nos entregamos a los preparativos ya desde la tarde anterior. 

planificar el menú, hacer las compras y organizar los movimientos. todo eso es un poco mi especialidad porque E. se pone ansioso y Tito no responde a la ansiedad en absoluto. 

antipasto en la mesa de la cocina. de primo risotto, de segundo poulet au vinaigre y de postre una mega ensalada de frutas con efectos especiales —sacarla a último momento de la heladera y echarle rápida furiosamente caramelo recontra hirviente para que haga pufffff y efervescencia y después se cristalice y se rompa todo y queden cachitos de caramelo por serving re ricos de encontrar.

intenté sacar las fotos pertinentes pero después me enteré de que la cámara estaba mal setteada y salieron como del celular —no puedo ser más chota. además corto cosas, se ven hilachas del repasador, es espeluznante. Uds. hagan como que no ven nada mejor.

a la mañana con Tito nos robamos el auto —ninguno de los dos tiene registro en vigencia así que cual adolescentes y mientras hermanitóxico dormía nos llevamos el bólido a buscar flores. menos mal, porque si tenía que volverme kilómetros y kilómetros con flores silvestres y cardos pinchantes como la última vez, que llegué toda arañada y brotada de alergias variopintas, no respondía de mí. 

después nos pasamos el resto del día pelando, picando, cocinando y ordenando. en un momento, les digo, no veía del agotamiento. son mucho trabajo once exigentísimos comensales —los Umbertos con una pareja de amigos, Magalí y Charlie, etc.— en este sentido, bueno, es gente que se pelea por a qué restaurant ir o no y otras delicias, de modo que cuando vas a comer a un lugar, es magnífico.

la velada fue muy placentera y divertida y todo el trabajo no solamente valió la pena, además fue muy gratificante que todos comían como si no hubiera mañana. hasta los más frugales repitieron platos 3 y más veces.

es que la verdad, nos quedó todo regio y superlativo. además Charlie trajo un chili re copado con unas verduras en pomodoro que sumaron, aunque E. consideró que se lo hizo para molestarle un poquito la experiencia del poulet, ya que se sirvió después y ya nadie podía comer nada más —no me constan para nada las especulaciones de E., pero son siempre descabelladas e hilarantes.

siempre hicimos un buen equipo.


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