Jul
24
día 22 —de vuelta en Monte Cerignone
el día que llegamos ya me puse a embellecer y tratar los zuecos que había comprado en el anticuario.
verán que hay unos más viejos y otros más modernos, si cabe el adjetivo. tengo especial predilección por los que tienen la correa de cuero, debo confesar.
se usaban sobre el calzado diario, para trabajar en el campo y no lastimarse ni arruinarlos.
me parecen un objeto descomunal y me alegro mucho de tenerlos conmigo, me hacen sentir una mejor persona.
